viernes, 26 de febrero de 2010

¿Os suena?


Mowgli y Baloo, inolvidables en El Libro de la Selva
Grande, Armstrong.


jueves, 25 de febrero de 2010

Orlando Zapata



Una lágrima más, una persona encarcelada y muerta por ejercer su libertad de expresión. Más hipocresía, hay muertos que no duelen, que no existen, que no importan. Pero por cada voz que intenten callar saldrán otras, y el eco se multiplicará.
Una lágrima más de las muchas que derramo cuando leo sus testimonios,  yo poco tengo que decir, sólo que me conmueve el sufrimiento de estas personas que están en las cárceles, el de sus familias, sus amigos.
Dejo de nuevo los testimonios de los Presos Cubanos, os pido que los leáis, que os mimeticéis con su sufrimiento...Sobran las palabras y faltan hechos.
Mi humilde contribución en forma de denuncia, si alguien lee este blog, pido que incluya una entrada con el enlace a Voces tras las Rejas en el suyo

domingo, 21 de febrero de 2010

Que quería Aznar?

España se hunde,  pero todos miramos a un DEDO

-Será para agarrarnos a él?
-Será el del último superviviente?
-Será el de ET?



No, es el de Aznar , el único hombre junto con la Preysler en España que descumplen años. Una se quita arrugas... y el otro  la  compostura?...
NOOOO,  Tan solo pedía un donuts.

Ver Artículo de Alfonso Ussía
http://www.larazon.es/noticia/6480-la-peineta

El Rey pidiendo otro Donuts en el País Vasco

sábado, 20 de febrero de 2010

Zp busca respuestas

Zp busca la respuesta a una gran pregunta:
-¿Economía, sigues viva?-
Ante el silencio quiere que Mariano le firme el certificado de defunción.

Clika en la imagen para verla más grande.
Imagen extraída del blog  http://revistaelviernes.blogspot.com ( La revista que sale los miércoles, para hacerle competencia al Jueves).

domingo, 14 de febrero de 2010

ELLA

Aquella plaza era como el salón de mi casa , podía recorrerla con los ojos cerrados, conocía sus recodos, sus baldosas, sus olores. Todo cuanto en ella se movía, no escapaba a mi percepción.

La culpable era Ella. De negro, tan altiva y magnética que ejercía sobre mí una atracción que  escapaba a mi mente racional.
Todos los días, no importaba el frío o la lluvia yo acudía a mi cita. Ella,  impasible me estaba esperando. Su rostro bruñido me miraba con dulzura y complicidad. Le contaba sobre mi pobre existencia, mi rutina diaria carente de interés, y ella escuchaba impertérrita, como si mi historia fuese la de una protagonista de Isabel Allende.
Al mismo tiempo Ella, me fascinaba con su vida,  que yo imaginaba en otra realidad.
Los paseantes nos miraban, era chocante verme a  mí sentada a sus pies hablándole, como sólo hablas a un amigo confidente de tus miserias,  llorando, riéndonos o tan sólo mirándonos en silencio.
Cada día que  pasaba mi memoria era más extensa. Es curioso, cuánto mas me olvidaba de las pequeñas cosas rutinarias, más recuperaba recuerdos del pasado.
Le hablaba de Guillermo, mi gran amor de la universidad, o tal vez del colegio. No importaba, había sido  mi universo.
Nunca tuve una amiga como ella, atenta a mis sentimientos, a mis estados de ánimo y a  mi soledad.
Poco a poco las visitas fueron mas seguidas, hasta que un día decidí que podía vivir a su lado.
Tomé todo cuanto importaba, dos fotografías, aquella extraña rosa , y me instalé junta a ella.
Al segundo día vinieron ellos, los hombres de azul.  Me dijeron que no podía estar allí, en la calle, a tu lado.
Acechaba desde los pórticos de la  Catedral  esperando el momento de regresar y abrazarla. Cada reencuentro era mas esperado e intenso, no podía dejar de quererla.
Creó que me tenían lástima,  pasaban, disimulaban su mirada, yo me levantaba y me alejaba unos metros. Tal vez así nos dejaran.
El invierno se fue haciendo más duro, más frío. Alguien dejó allí una manta y todos los días algo de comida, yo la tapaba, era mi amiga.
Una noche sin saber por qué, vino una ambulancia, me llevaron a un lugar de extrañas paredes, de largos pasillos y muchos silencios.
Mis ventanas tenían rejas, no podía verla, ni hablarle, la cabeza me hervía. Mis recuerdos se iban y no podía dejar de pensar en ella. Sólo en Ella.
El hombre de blanco acariciaba mis manos, me preguntaba por mi nombre, mi casa, mis amigos...
-¿Mi nombre?-  Ana Ozores, "la Regenta"
-¿Mi casa?- la plaza de la Catedral.
-¿Mi amiga?- vosotros la dejásteis allí, envuelta en su manta, estará esperando mi vuelta.
Esa noche me escapé.
Dicen que me encontraron muerta a sus pies, pero no es verdad.
Ahora  vivo en ELLA, altiva, de negro, majestuosa.

La paja en el ojo ajeno

Que estamos viviendo "La Crisis", a estas alturas no creo que lo niegue  nadie. Hasta Zp que sigue empeñado en su "sueño de una noche de verano" ha empezado a caer del guindo y terminará culpando a Carlos III  de lo que nos sucede.
Pero lo de Rouco Varela no tiene nombre.
Da las claves de la crisis en una caída libre de los valores ético-morales y espirituales. Estoy completamente de acuerdo. La hecatombe que sufrimos no es sólo económica, es del ser humano en toda su extensión y comprensión, pero que la Iglesia no ayuda, ni suma, sino que resta, es una realidad. Echo de menos la entonación del "mea culpa", y es que sobre todo les falta humildad para reconocer su contribución a la falta de ética, honestidad  y compromiso.


http://www.expansion.com/2010/02/14/economia-politica/1266161544.html?a=c58d7bbf60aa1ca9d0ac4b03a2a98e64&t=1266168031

lunes, 8 de febrero de 2010

Cada vez somos menos. Seamos cada vez más. Pásalo

Tremendo y certero articulo de un tal Oscar Molina. Extraodinario.

Vivís de mi dinero
Oscar Molina. Clases Medias.12 de diciembre 2009

Paso fuera de mi casa y lejos de mi familia una media mensual de 360 horas (15
días completos), contribuyo al fisco con un 40% de mi salario; entre impuestos
directos, indirectos, tasas obligatorias y demás gravámenes, trabajo más de la
mitad del año para el Estado. Pago un colegio a mis hijos, mientras financio un
sistema de educación pública; me dejo un turrón en una póliza de sanidad privada,
pero abono religiosamente mi correspondiente diezmo para que muchos puedan
tener cuidados médicos. De lo segundo no me quejo (a pesar de que nadie me lo
reconozca) y de lo primero no me quejaría si no fuese porque la educación pública
consiste en meter a los niños en fábricas de ignorantes donde sólo se hace hincapié
en su adoctrinamiento en un conjunto de paridas sin sentido.
Muchos están peor que yo. Se levantan a las 6 de la mañana, vuelven a casa
cuando sus hijos se van a la cama, conviven con la cotidiana amenaza de perder su
trabajo y hacen encaje de bolillos para que el fruto de su sacrificio vital les permita
llegar a fin de mes.
Y otros, de número creciente, están aún peor. Han perdido su trabajo y conservan
escasas esperanzas de conseguir otro.
Todos, de alguna manera, ponemos un montón de dinero para que vosotros, que
sois muchos, os alimentéis de nuestra pasta.
Porque vosotros, incompetentes ejecutivos de la nada, mediocres gobernantes de
nuestro Estado central, vivís de nuestro dinero. Sois parte un elefantiásico
entramado de Ministros, Secretarios de Estado, Directores Generales, y parásitos
varios que contáis con un ejército de asesores, viajáis en coche oficial y reserváis
Clase Preferente en vuestros viajes privados, con mi dinero. A cambio, resultáis
totalmente incapaces de resolver nuestros problemas, no garantizáis nuestra
seguridad ni dentro ni fuera de España, no nos protegéis del desempleo, ni prestáis
servicio alguno. Sólo se os ocurren normas para coartar nuestra libertad, para
vigilarnos, atemorizarnos y decidir qué es bueno para nosotros. Tomáis posesión de
nuestra vida pública, privada y de nuestro dinero para complicarnos la vida, y parís
normativas orientadas a seguir siendo necesarios, a no permitirnos deshaceros de
vosotros.
Por si fuese poco, inventáis problemas inexistentes, enfrentáis a la sociedad
reabriendo debates cerrados, legisláis para cuatro, y tenéis la jeta de pagar un
sueldo a majaderas de manual sin el menor sentido el ridículo que nos hablan de
“acontecimientos planetarios”. Todo con mi dinero.
Vosotros, prebostes de alguno de los diecisiete gloriosos mini-estados autonómicos,
también vivís de mi pasta. Unos subidos a cuentos imposibles como la fábula de
Aitor, otros mitificando a unos segadores de hace cuatrocientos años. Los demás, a
rueda de éstos, os habéis montado un chiringuito de consejerías, direcciones,
subdirecciones, patronatos, embajadas y demás máquinas de gastar. Con mi
dinero, claro está. Usáis la pasta que yo gano trabajando para fomentar la
insolidaridad y sembrar el odio a España; reclamáis la parte que vuestros
inverosímiles derechos históricos os adjudican para poder aumentar la pléyade de
vuestros deudos, para comprar votos con empleos a dedo. Vivís en la reivindicación
permanente que haga andar a una bicicleta que se caería si parara. Vosotros,
garrapatas, no resistiríais el mínimo ejercicio de competencia para la obtención de
un puesto de trabajo en el ámbito privado, vuestro único mérito es haber medrado
en la estructura de un partido político. Y ahora, vivís de mi dinero.
¿Y qué decir de vosotros? Sabandijas de los sindicatos de clase. Liberados del
trabajo, la responsabilidad y el cumplimiento del deber. ¿Cuántos sois? Sólo en
Madrid, 3200; sólo en Madrid vuestro chollo nos sale a los contribuyentes por 77
millones de euros. ¿Para qué? Para que tengáis el uniforme, el mono o la bata sin
estrenar. Para que viváis de una novela en la que sois los únicos personajes,
porque no representáis a nadie, sin acudir a vuestro puesto de trabajo. No tenéis
afiliados, no defendéis nada, firmáis condiciones laborales de miedo para vuestros
presuntos representados, cobráis un canon por los ERE´s, o lo que es lo mismo,
sangráis al currito en concepto de “asesoramiento” cuando le ponen en la calle; os
dedicáis a hacer política, calláis cuando miles de currantes pierden su empleo por
no molestar a otros chupones de vuestra cuerda, y ejercéis la protesta asimétrica
según quien gobierne. No valéis para nada, no arregláis nada, no solucionáis nada,
no defendéis a nadie, algunos habéis conseguido llevar tan lejos vuestros
tejemanejes que acabáis de directivos en vuestras empresas…y vivís de mi pasta.
Y no me olvido de vosotros. Engreídos “creadores”, apoteósicos mediocres del arte
presunto, vividores del mérito subvencionado y subvencionable. Vosotros también
vivís de mi pasta. Os señaláis la ceja para apoyar sin disimulo a quien os ha puesto
en casa, alimentáis vuestra vida regalada de mis impuestos, y además me insultáis.
Si no voto al partido que os gusta, podéis llamarme “hijo de puta”; si no comulgo
con el Gobierno que os pone el pesebre pedís que se me encierre en un cinturón
sanitario; si voto a quien no os mola, me llamáis asesino…todo eso después de que
este hijo de puta, asesino y carne de sanidad progre os haya dado de comer con su
dinero, a cambio de que produzcáis bodrios infumables que tratan de ganar una
guerra 70 años después o que sólo sirven para que alguno pueda liberarse de sus
complejos, algunos sexuales.
Habéis conseguido que todo hijo de vecino sea considerado delincuente preventivo
y tenga que pagaros cada vez que se compra un teléfono móvil, una impresora, un
ordenador…Habéis forzado la máquina de quien tanto os debe como para permitiros
reclamar el tributo a quien se bautiza, hace la comunión, se casa o baila en la plaza
del pueblo; cualquier día nos sangraréis en nuestro entierro. Vosotros, bucaneros
de la creación de medio pelo, no venderíais ni uno sólo de vuestros estofados en el
mercado privado, no conseguiríais financiación ni para la décima parte de vuestras
piltrafas. La inmensa mayoría de los que vivís de mi contribución y de sirlarme, no
seríais capaces de engañar a un inversor para que sufragase las medianías que nos
colocáis. Vivís del cuento, y encima os ponéis chulos mientras me metéis la mano
en la cartera. Firmáis manifiestos para los que no tenéis la menor legitimidad ni
altura moral, y os auto designáis como el “mundo de la cultura”; entregáis rosas
por la Paz a los asesinos, os vestís de palestinos entre playa y casino, y no tenéis
una puñetera palabra para los que cayeron muertos de un tiro en la nuca, sin poder
oler esas rosas que entregabais, mientras pagaban vuestros saraos y se retrataban
cada vez que compraban un CD.
Todos vivís de mi pasta y sois muchos, cada vez más. Y nosotros cada vez menos.

viernes, 5 de febrero de 2010

Estamos al final?


Todo lo que una persona recibe sin haber trabajado para obtenerlo, otra persona deberá haber trabajado para ello, pero sin recibirlo.. 
El gobierno no puede entregar nada a alguien, si antes no se lo ha quitado a alguna otra persona. 
Cuando la mitad de las personas llegan a la conclusión de que ellas no tienen que trabajar porque la otra mitad está obligada a hacerse cargo de ellas, y cuando esta otra mitad se convence de que no vale la pena trabajar porque alguien les quitará lo que han logrado con su esfuerzo, y eso... mi querido amigo...
...es el fin de cualquier nación. 
“No se puede multiplicar la riqueza dividiéndola”.

Dr. Adrian Rogers, 1931 

miércoles, 3 de febrero de 2010

Absurdo. Discriminación invertida

Integrarse o sobresalir?
Igualdad de derechos o privilegio en los mismos?
Normalidad o Paranormalidad?
Integración o sectarismo?
Sigo sin entender nada en  materia gay.
Tienen sus bares, se reparten puestos entre los de su mismo género, repiten conductas obsoletas, se insultan ellos mismos, cualquier reproche que se les haga laboral, como personas, ético... sale a relucir la socorrida homofobia.
Y ahora esto:

Nace el primer fondo de inversión sólo para gays

¿Quién está realizando el "apartheid"?

CLASES DE CAPOEIRA AL DENSUDO SOLO PARA GAY





¿Botellón sólo para el 'Orgullo gay'?






Britney presenta una fragancia “sólo para gays”






Barcelona
Axel, el primer hotel sólo para gays




Primer edificio de viviendas sólo para gays


¿Quién discrimina a quién? ¿Si un heterosexual reivindicara servicios sólo para heteros que sucedería?

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Él puede parecer un idiota y actuar como un idiota.Pero no se deje engañar,
es realmente un idiota

Pásate por EL VIERNES y tómatelo con humor

Yo busco por tí